El modelo de viviendas compartidas impulsa nuevas alternativas de inversión en Argentina

El modelo de viviendas compartidas impulsa nuevas alternativas de inversión en Argentina

La co-propiedad —también conocida como sistema de viviendas compartidas— comienza a consolidarse como una alternativa innovadora dentro del mercado inmobiliario argentino. Este formato, ya extendido en ciudades de Europa y Estados Unidos, permite acceder a propiedades premium mediante la compra conjunta, con uso exclusivo garantizado y costos operativos repartidos entre los copropietarios.

Según Mariano García Malbrán, presidente de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI), “este formato, que ya es tendencia en ciudades como Madrid, París y Miami, propone un cambio de paradigma: invertir menos, disfrutar más y mantener el valor del activo en dólares”.

La dinámica es simple: varios compradores adquieren en conjunto una propiedad de alta gama —casas o departamentos con amenities, ubicación estratégica y diseño— dividiendo tanto el uso como los gastos de mantenimiento. Así, por valores comparables al de un monoambiente, es posible acceder a viviendas con jardín, pileta y servicios de primer nivel.

En Argentina, este esquema ya permite acceder a casas en destinos como Cariló, Villa La Angostura, San Martín de los Andes o Bariloche a partir de los US$ 50.000. Las modalidades legales incluyen fideicomisos inmobiliarios o sociedades anónimas con reglamentos de uso, sistemas digitales de reservas y servicios de limpieza, seguro multirriesgo y expensas prorrateadas.

El modelo también resulta atractivo para argentinos radicados en el exterior, que pueden adquirir una fracción a valores competitivos y alquilar la propiedad el resto del año. Esta tendencia abre oportunidades para desarrolladores, corredores inmobiliarios, empresas de limpieza y compañías de seguros, ampliando la cadena de valor y profesionalizando la administración.

Para García Malbrán, “el co-housing o la copropiedad inteligente no son solo una moda: son una respuesta concreta a las nuevas formas de habitar, invertir y proyectar el futuro. En tiempos donde comprar una casa parece inalcanzable, compartir puede ser la forma más sabia de llegar”.

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