Tras décadas reguladas por marcos normativos que en algunos casos datan de gobiernos de facto, el mercado inmobiliario argentino enfrenta una transformación profunda. El plan de desregulación impulsado por el Gobierno apunta a eliminar barreras burocráticas, reducir costos operativos y fomentar una competencia real que beneficie al consumidor final, abriendo el corretaje a nuevos modelos de negocio que hoy operan en un limbo regulatorio.
Para CAMESI, la medida es una oportunidad concreta de modernizar un sector que percibe estancado por un esquema corporativo de acceso cerrado. La cámara sostiene que la matriculación obligatoria no ofrece contraprestación real y que los colegios profesionales han utilizado el poder delegado por el Estado para perseguir modelos innovadores como las redes de franquicias, en lugar de promover la calidad del servicio.
Mariano García Malbrán, presidente de CAMESI, es directo al respecto: “Si la colegiación fuera voluntaria, las instituciones tendrían que atraer a los profesionales con beneficios reales, en lugar de obligarlos a afiliarse sin brindarles mejoras significativas.” La postura de la cámara no implica eliminar la carrera universitaria ni la figura del corredor inmobiliario, sino garantizar que la adhesión a los colegios sea una decisión libre basada en el valor concreto que estas instituciones aporten.
La propuesta de CAMESI para reemplazar la tutela gremial se apoya en tres pilares: un registro nacional transparente, la incorporación de firma digital y la implementación de seguros de responsabilidad profesional. Para la cámara, la seguridad jurídica de las operaciones no la brindan los colegios, sino el sistema judicial, los contratos bien redactados y la intervención de los escribanos.
La digitalización completa el cuadro. El Gobierno impulsa el registro remoto y la firma digital para transferencias de dominio, con el objetivo de reducir tiempos administrativos de semanas a días. Un cambio que CAMESI celebra como parte de la transformación necesaria para que el mercado inmobiliario argentino opere con los estándares de eficiencia que el cliente actual demanda.
Fuente: Diario La Prensa — Leé la nota completa
