El mercado inmobiliario argentino atraviesa una etapa de crecimiento sostenido, impulsada por el repunte de las escrituras y el regreso del crédito hipotecario. Este nuevo escenario fortaleció la expansión de las franquicias inmobiliarias, un modelo que ya supera las 400 oficinas en funcionamiento y que registra tasas de crecimiento anual entre el 20% y el 30%.
Este proceso no solo transforma la estructura competitiva del sector, sino que también redefine estándares de operación, profesionalización y servicio al cliente.
Un sector en expansión y transformación
De acuerdo con datos recientes de los Colegios de Escribanos de CABA y PBA, solo en octubre se realizaron más de 22.000 operaciones de compraventa, un 20% con crédito hipotecario. Este dinamismo tracciona tanto a las redes nacionales como a las marcas globales, que hoy operan con fuerza en desarrollos urbanos, barrios privados y mercados del interior del país.
En este contexto, las franquicias consolidan una posición dominante a nivel nacional, integrando marca, tecnología, formación y economía de escala.
Un nuevo mapa de actores
Mariano García Malbrán, presidente de CAMESI, señala que el sector se encuentra actualmente polarizado: por un lado, redes globales altamente profesionalizadas; por otro, inmobiliarias tradicionales con estructuras más pequeñas.
A nivel nacional, las marcas internacionales representan más del 85% de las oficinas en red, con fuerte presencia de empresas como RE/MAX, Century 21, Coldwell Banker, Keymex, Keller Williams y Realty ONE Group. A estas se suman redes nacionales como Grupo Mega, REPLUS y Realty Plus.
Factores que explican el crecimiento del modelo
El avance del esquema franquiciado responde a una combinación de atributos diferenciales:
- Marca y confianza
El respaldo de una marca reconocida acelera la captación y aumenta la visibilidad. - Alcance compartido
Las redes articulan carteras nacionales e internacionales, multiplicando las oportunidades de venta. - Capacitación y tecnología
Las plataformas tecnológicas avanzadas y los programas de formación continua elevan el estándar profesional. - Economía de escala
El volumen operativo reduce costos y amplía el poder de negociación. - Diversificación del modelo de ingresos
Los brokers acceden a esquemas integrales que impulsan la productividad. - Procesos consolidados y menor riesgo operativo
El modelo probado internacionalmente agiliza la apertura y sostiene el crecimiento.
Impacto en la profesionalización del mercado
Según García Malbrán, el ingreso de estas redes contribuyó a elevar la calidad del servicio y a promover prácticas más eficientes y transparentes. Además, generó oportunidades laborales y de desarrollo para miles de emprendedores y profesionales vinculados a la actividad.
Líderes del sector como RE/MAX y Century 21 coinciden en que el desafío hacia adelante será sostener altos estándares profesionales, con foco en la capacitación, la tecnología y la responsabilidad del corredor matriculado como garante del servicio frente al cliente.
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