Crédito hipotecario de u$s100.000: qué bancos generan hasta $1 millón de diferencia en la cuota

Crédito hipotecario como motor de la compraventa de viviendas en el mercado inmobiliario argentino
El crédito hipotecario reaparece como una herramienta clave para acceder a la vivienda y reactivar el mercado inmobiliario.

El regreso del financiamiento hipotecario volvió a posicionarse como una de las principales palancas de acceso a la vivienda y dinamización del mercado inmobiliario argentino. Tras un período prolongado de parálisis, 2025 marcó un punto de inflexión, con un crecimiento significativo de las operaciones de compraventa y un fuerte aumento en la demanda de créditos, especialmente en los grandes centros urbanos.

De acuerdo con datos del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, durante los primeros siete meses de 2025 las operaciones crecieron un 45% interanual. En paralelo, entidades como el Banco Nación y el Banco Ciudad registraron incrementos de hasta el 500% en las solicitudes de crédito durante el primer trimestre del año, reflejando un cambio de expectativas y una demanda contenida que comenzó a canalizarse.

Desde la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI) advierten que el principal desafío de 2026 será transformar esta reactivación inicial en un proceso sostenido. “Para consolidar el ciclo hace falta la vuelta real del crédito hipotecario, con condiciones que funcionen en la vida cotidiana: scorings alcanzables, plazos razonables y tasas que una familia pueda afrontar sin que la cuota se convierta en una apuesta”, señaló Mariano García Malbrán, presidente de CAMESI.

“Cuando el crédito funciona, el mercado se ensancha y la decisión deja de ser aspiracional para volverse posible”, agregó.

Tasas, cuotas y una brecha que incide en la decisión de compra

En el actual escenario, la elección de la entidad financiera dejó de ser un paso administrativo para convertirse en una variable central de la ecuación económica del comprador. La dispersión de tasas entre bancos genera diferencias significativas en las cuotas mensuales.

Según relevamientos del sector, para un crédito equivalente a u$s100.000, la brecha entre la cuota inicial del banco con mejores condiciones y la del más caro puede superar el millón de pesos mensuales.

  • El Banco Nación lidera el ranking de accesibilidad, con tasas en torno al 6% y más de la mitad de las hipotecas otorgadas en el país.
  • En el extremo opuesto, algunas entidades privadas presentan Tasas Nominales Anuales (TNA) que oscilan entre el 14% y el 15%, encareciendo sensiblemente el acceso al financiamiento.

Para García Malbrán, el impacto es directo: “Sin crédito hay consultas; con crédito hay cierres. El hipotecario es el puente entre el deseo y la compra efectiva. Su regreso paulatino es la variable más importante para ampliar el mercado, acelerar la absorción y darle profundidad a la recuperación, siempre que la macro acompañe con estabilidad y una curva de tasas que no ahogue”.

Una agenda desafiante para 2026

A pesar del optimismo moderado, el crédito hipotecario en Argentina continúa siendo marginal en términos estructurales. Actualmente representa alrededor del 1,5% del PBI, muy por debajo del promedio regional, que ronda el 25%. Esta brecha refleja la necesidad de políticas de largo plazo que fortalezcan el fondeo, reduzcan la volatilidad y mejoren el acceso al financiamiento.

Las proyecciones para 2026 anticipan un mercado en transición: menos vertiginoso que el observado en 2025, pero potencialmente más sólido. El sector espera una gradual baja de tasas hacia el segundo semestre, condicionada a la estabilidad macroeconómica, la evolución de la inflación y la recuperación de los salarios reales.

En el segmento de alquileres, el cambio de escenario también comienza a notarse. “Pasamos de una situación de escasez a una recomposición gradual de la oferta. Si el crédito hipotecario se consolida, parte de la demanda migrará hacia la compra, lo que obliga a repensar estrategias para asegurar una rentabilidad sostenida”, explicó el presidente de CAMESI.

Profesionalización y previsibilidad como ejes

Desde CAMESI señalan que 2026 exigirá más oferta con reglas claras, previsibilidad y mayor profesionalismo en cada contrato y operación. Evitar ciclos extremos que expulsen oferta o castiguen demanda será clave para sostener la recuperación.

El desafío de fondo es consolidar un mercado inmobiliario más profundo, accesible y estable, donde el crédito hipotecario vuelva a ocupar un rol estructural y no meramente coyuntural en el acceso a la vivienda.

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