Los barrios más demandados y la evolución del valor del metro cuadrado. Qué priorizan los inversores al elegir una propiedad porteña.
En un contexto económico donde el metro cuadrado local se ubica en niveles competitivos, Buenos Aires se consolida como un destino atractivo para compradores internacionales que buscan propiedades de alto nivel en barrios como Recoleta, Palermo, Belgrano y Puerto Madero.

El mercado inmobiliario porteño atraviesa un momento de reactivación. Hoy, quienes invierten desde el exterior no buscan solo una propiedad: buscan una experiencia integral, que combine asesoramiento profesional (tanto legal como contable), gestión de la operación, diseño de calidad y recomendaciones sobre el estilo de vida local.
El proceso de recuperación muestra señales positivas claras, tanto en precios como en el volumen de operaciones. Según recientes relevamientos del sector, el valor del metro cuadrado registra incrementos sostenidos y acumula una suba superior al 10% en los últimos doce meses, reflejando un cambio de tendencia luego de varios años de retracción.
En Informe Construcción, por ejemplo, se reportó que en octubre de 2025 el valor de los departamentos en CABA se ubicó en promedio alrededor de USD 2.452/m², con aumentos acumulados del orden del 5,5% en 2025.
Pero si se pone la lupa sobre algunos barrios se descubre que los valores en Puerto Madero alcanzaron los USD 6.163/m², mientras que en Palermo estuvieron en torno de los USD 3.411/m² y en Núñez, en los USD 3.344/m².
Qué priorizan los compradores internacionales
Los inversores internacionales que desembarcan en la ciudad no solo buscan una propiedad: buscan un estilo de vida. Prefieren unidades amplias, con diseño contemporáneo, amenities de nivel hotelero y buena conectividad con zonas verdes o circuitos culturales.
Los barrios más demandados son Recoleta, Palermo Chico, Puerto Madero y Belgrano R, donde predominan los departamentos en edificios clásicos remodelados o desarrollos boutique de menos de diez unidades.
Otro segmento en auge es el de casas con jardín o terrazas amplias, especialmente entre compradores que planean combinar residencia y home office.
“Hoy los compradores van más allá de la demanda de una propiedad. Quieren integrarse a una ciudad, vivirla. Por eso buscan quien los acompañe en cada paso, desde la inversión hasta la experiencia cotidiana”, señaló Francisco Bosch, Co-founder de Miranda Bosch Real Estate & Art.
Los otros compradores: expatriados
La combinación de precios atractivos, estabilidad en la demanda extranjera y el creciente interés por Buenos Aires —reconocida por la publicación Time Out entre las 10 mejores ciudades del mundo para vivir en 2025— sitúa al mercado local en una ubicación de privilegio.
Pero hay otro elemento de interés. En la última década, muchos argentinos decidieron buscar nuevos horizontes en distintos países del mundo. Algunos se instalaron en Uruguay, mientras que otros iniciaron una nueva vida en Europa o Estados Unidos.
Sin embargo, esos mismos expatriados hoy vuelven a mirar hacia la Argentina y comienzan a invertir en departamentos como una forma de diversificar sus ahorros.
“Los que compran en Buenos Aires desde el exterior suelen tener un vínculo directo con la Argentina. Tenemos muchos clientes que se fueron al extranjero para ganar en dólares y hoy están adquiriendo propiedades en Puerto Madero para tener un lugar al que volver, mientras las alquilan para obtener rentabilidad”, explicó Mercedes Ginevra, CEO de Ginevra International Realty Argentina y Uruguay.
El principal atractivo está en los precios. “Si bien los valores están subiendo y ya se acercan —aunque aún por debajo— a los de 2017, siguen siendo muy competitivos para los inversores”, agregó.
Es que frente a los USD 6.000 del metro cuadrado en Puerto Madero se ubican los montos Miami (unos USD 15.000), en tanto que en Punta del Este no baja de USD 10.000 por m².
“El plus que tiene Puerto Madero es que se convirtió en un sello internacional”, sumó Ginevra.
Daniel Salaya Romera, dueño de la inmobiliaria homónima con presencia en zona norte y también en Uruguay, coincide en que las inversiones impulsadas por expatriados se multiplicaron. “Con la demanda inmobiliaria en Miami en caída, un posible estancamiento en España y los altísimos costos de construcción en Uruguay, los inversores del exterior empezaron a focalizarse en la Argentina, aprovechando los bajos precios, la calidad de vida y la mejora en las condiciones macroeconómicas”, destacó.
Las elecciones legislativas de octubre pasado fueron un factor de confianza para los extranjeros, que prevén años de crecimiento en la economía local. “Hoy el país está barato en términos inmobiliarios, con una proyección de suba de precios de alrededor del 20% para el 2026”, agregó Salaya Romera.
“La perspectiva es excepcionalmente positiva. El ladrillo vuelve a posicionarse como refugio seguro para la inversión, ofreciendo la certeza que los inversores buscan en momentos de transición económica y política. Esta demanda por la ‘garantía del ladrillo’ sugiere una tendencia sostenida”, concluyó Martín Flachsland, gerente de Marketing de Estudio Kohon.

