La era del dato en el Real Estate: de la abundancia informativa a la decisión estratégica

La era del dato en el Real Estate: de la abundancia informativa a la decisión estratégica

Si bien en la actualidad la información abunda, el mercado inmobiliario a menudo opera “a ciegas”. El verdadero valor del profesional ya no reside en el acceso a los datos, sino en su capacidad humana para interpretarlos estratégicamente.

En el escenario actual, el sector inmobiliario atraviesa una transformación sin precedentes impulsada por la ciencia de datos y el aprendizaje automático. Si bien hoy la información está en todas partes –desde el comportamiento de usuarios en portales hasta tendencias demográficas y registros públicos–, el verdadero desafío para el profesional no radica en el acceso al dato, sino en su interpretación correcta para transformarlo en valor real.

Históricamente, la actividad inmobiliaria dependía casi exclusivamente de la intuición y la experiencia. Hoy, la digitalización permite respaldar esa práctica con información concreta, permitiendo que la figura del corredor evolucione hacia la de un asesor estratégico capaz de mitigar riesgos y predecir movimientos del mercado. 

No obstante, los datos por sí solos no garantizan el éxito: el factor humano resulta prioritario, ya que habilidades como el conocimiento del territorio, el vínculo con el cliente y la lectura del contexto socioeconómico son aspectos que la tecnología no puede reemplazar.

tech 03 1

El riesgo de un mercado “a ciegas”

La falta de información transparente y compartida es, frecuentemente, el mayor obstáculo para un mercado sano. Cuando no existen reglas claras ni trazabilidad de las operaciones, el mercado se vuelve hostil, fomentando la desconfianza y decisiones económicas erradas.

Un ejemplo claro de esta problemática se observa en la brecha entre los precios de publicación y los de cierre. Según relevamientos de diversos corredores con larga trayectoria en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, existen aproximadamente 110.000 propiedades publicadas, pero efectivamente se venden solo unas 6.000 por mes. 

Esta distorsión se refleja en el valor del metro cuadrado: mientras que en barrios como Balvanera las publicaciones rondan los u$s1.854, los precios de cierre suelen ser, en promedio, un 25% inferiores.

franquicia 06

Hacia un modelo de transparencia

Esta disparidad evidencia que, cuando cada oficina o corredor maneja “su propia versión” del mercado sin datos públicos y confiables sobre precios reales, se generan precios ficticios y operaciones que nunca se concretan. 

En nuestro país y el exterior, existen modelos que se están potenciando y que permiten seguir en tiempo real las fluctuaciones de precios del mercado inmobiliario. En la actualidad, la optimización de publicaciones inmobiliarias a través del Big Data se apoya en una combinación de plataformas colaborativas, sistemas de inteligencia artificial y el análisis métrico del comportamiento del usuario. Algunas de las herramientas y estrategias más destacadas son:

  • Multiple Listing Service (MLS): Se presenta como una herramienta fundamental para obtener datos reales de cierre, trazabilidad de operaciones y oferta disponible de manera compartida entre colegas. Al no depender solo de la “buena voluntad” sino de incentivos correctos, permite que el mercado se rija por datos y reglas visibles, eliminando precios ficticios.
  • Realtors Property Resource (RPR): Es una de las herramientas interactivas destacadas que permite entregar datos de vivienda locales a los miembros, convirtiendo grandes volúmenes de información en valor para el profesional.
  • Reportes de redes profesionales: Redes de inmobiliarias utilizan reportes de calidad construidos por sus propios integrantes, lo que facilita una correcta tasación y asesoramiento basado en variables reales como el poder adquisitivo y la demanda concreta

Lo cierto es que el orden en la industria no debe ser impuesto, sino que surge de manera inevitable cuando se introducen reglas simples y datos comunes.

El objetivo del sector debe ser, por lo tanto, transitar de un modelo que administra el desorden a uno donde la información deje de ser un arma de poder concentrado para convertirse en un bien público que garantice la competitividad y la salud del mercado inmobiliario.