El futuro, más cerca: cómo evolucionará la IA para los negocios inmobiliarios

El futuro, más cerca: cómo evolucionará la IA para los negocios inmobiliarios

Por qué esta herramienta será, como nunca, aliada del agente, y en qué facetas se pueden esperar los avances más grandes en el corto plazo. 

En los últimos cinco años hemos presenciado una transformación acelerada en el uso de IA en el real estate argentino. De la adopción incipiente y experimental que había en torno de 2020 —cuando se limitaba mayoritariamente a chatbots básicos y análisis de datos rudimentarios— el segmento ha evolucionado este año hacia una integración más madura y estratégica. 

Hoy, aproximadamente el 36% de las empresas inmobiliarias en el país ya incorporan herramientas de IA en sus operaciones diarias, lo que representa un salto significativo desde los niveles por debajo del 10% que la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI) estimaba en 2022. 

Esta evolución se debe en gran parte a la recuperación del mercado post-pandemia y al auge de startups locales. “En CAMESI vemos que la IA ha reducido en un 30% el tiempo promedio de publicación o venta de propiedades y hasta un 50% los procesos de tasación, lo que ha impulsado una eficiencia operativa que antes parecía inalcanzable”, se entusiasmó Mariano García Malbrán, presidente de la entidad. 

Es cierto que el desarrollo no es parejo en todo el país. Concretamente, el mayor desafío persiste en las PyMEs del interior. Sin embargo, el crecimiento anual del 40% en adopción de esta clase de herramientas posiciona a la actividad en una curva ascendente.

Cerrar la brecha

Con respecto a la situación relativa del país, Argentina se encuentra en una posición intermedia dentro de Latinoamérica, con una adopción empresarial de la IA en real estate que ronda el 36%.

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“Estamos un poco atrás respecto a líderes regionales como Brasil (41%) y México (38%), donde la madurez tecnológica y los incentivos fiscales han acelerado la implementación en tasaciones y marketing predictivo”, aclaró García Malbrán. A su vez, en países como Estados Unidos y el Reino Unido, más del 70% de las firmas ya usan IA para análisis predictivos y realidad virtual en tours inmobiliarios, gracias a ecosistemas proptech más consolidados. 

Pero, como contracara, dentro de LATAM el país destaca por su alta confianza en la IA —el 66% de los argentinos comprende el alcance de la herramienta y la ve como un auxiliar útil— y también por empresas locales que están exportando modelos innovadores a la región. 

“Nuestro crecimiento del 40% anual hasta 2025 nos pone en una trayectoria prometedora, especialmente en un contexto de volatilidad económica como el local, que obliga a la eficiencia. Si mantenemos el impulso desregulatorio y la inversión en capacitación, podremos cerrar la brecha en los próximos dos años”, anticipó el directivo.

Grandes expectativas 

El mayor potencial de la IA radica en tareas analíticas y operativas que demandan volumen de datos y precisión, lo que libera tiempo para el valor humano. Los casos en los que este mecanismo se observa son múltiples. Por ejemplo, en la tasación y valoración de propiedades: algoritmos de machine learning procesan variables como ubicación, tendencias de mercado y sostenibilidad al instante, reduciendo sesgos subjetivos y acelerando decisiones en un 50%. 

En segundo lugar, el marketing personalizado y la gestión de leads ofrecen otros ejemplos claros. Las herramientas de IA cualifican prospectos 24/7, generan recomendaciones hiperpersonalizadas y optimizan campañas, aumentando la conversión en un 30% al predecir comportamientos basados en datos históricos. 

Paralelamente, se percibe el poderío de esta tecnología en la planificación de proyectos y sostenibilidad: la IA simula diseños, evalúa impactos ambientales y optimiza presupuestos, fomentando un real estate más verde y eficiente.¿Por qué? Porque estas áreas convierten datos masivos en insights accionables, minimizando riesgos y maximizando retornos en un sector donde el tiempo y la precisión son activos clave. 

“De ahí que desde CAMESI promovemos la adopción de esta clase de herramientas para que las empresas no solo sobrevivan, sino que lideren la recuperación del sector”, explicó García Malbrán.

El agente inmobiliario, aliado imprescindible

Lejos de pronósticos negativos, el agente inmobiliario se va a robustecer y apalancar en la IA para convertirse en un consultor estratégico potenciado. 

La inteligencia emocional y las habilidades interpersonales resultan ineludibles para cerrar acuerdos durante negociaciones complejas en las que cualquier algoritmo pierde relevancia. Puede pensarse, por caso, en la empatía que demanda el interpretar las necesidades no dichas por parte de un cliente. El vínculo con un agente inmobiliario de confianza será siempre clave, por más que el 80% del trabajo pueda automatizarse.

“Además, el conocimiento local profundo —normativas urbanas, dinámicas barriales y matices culturales son algunos de los factores que lo determinan— sigue siendo un diferencial, ya que la IA carece de contexto intuitivo para resolver imprevistos como disputas vecinales o adaptaciones a crisis económicas”, subrayó García Malbrán. 

No importa de cuánta tecnología disponga en sus circuitos: la IA es una herramienta; el agente, el arquitecto de los sueños habitacionales de sus clientes.