No basta con ahorrar energía. La tendencia es crear espacios que directamente cuiden la salud de sus ocupantes. Cómo es la norma que establece criterios y marca referencias para garantizar bienestar y confort.
El real estate cambió sus herramientas de medición para el segmento de consumidores más demandantes, que exigen una arquitectura activamente consciente. Ya no alcanza que un edificio sea eficiente. Hoy, los propietarios e inversores buscan espacios que garanticen salud y confort, especialmente en el segmento premium.
Para estandarizar parámetros en ese sentido, se consolida cada vez más la certificación WELL como nueva referencia a nivel internacional. Esta norma pone a las personas como eje de sus inquietudes, y vela por resultados en 10 áreas clave:
- aire
- agua
- nutrición
- luz
- movimiento
- confort térmico
- sonido
- materiales
- mente
- comunidad
Un sistema de gestión del bienestar
El Grupo Mday tiene entre manos tres proyectos en los que el bienestar es el corazón de la propuesta. Un caso destacado es WA WELL, que forma parte de un ecosistema de usos mixtos que la compañía desarrolla en San Lorenzo Chico, una localidad cercana a Salta Capital. “Contempla residencias y hotelería wellnes, e integra además la clínica BION, todo concebido bajo los lineamientos de la WELL Building Standard. Su inauguración está prevista para 2028 y representa nuestro modelo más avanzado de bienestar aplicado al desarrollo urbano”, confió Magdalena Day, CEO y Fundadora de Grupo MDay.
“Venimos trabajando hace años con esta visión: poner a las personas en el centro del diseño. El bienestar no es un agregado, es parte del ADN de nuestros desarrollos. Esa mirada nos permitió anticiparnos a una tendencia global que hoy es una realidad: el bienestar como motor de desarrollo y de futuro”, dijo.
En ese sentido, Day anticipó que la certificación WELL “va a tener un valor creciente, tanto para los inversores como para los usuarios finales. Es una herramienta que permite medir de manera objetiva el impacto que tienen los espacios sobre la salud y el bienestar de las personas, algo que hasta hace poco se percibía sólo de forma intuitiva”.
“A través de indicadores precisos, como la calidad del aire, el confort térmico, la iluminación natural, el agua, los materiales o el movimiento, podemos monitorear, comparar y mejorar de forma permanente. Eso nos da la posibilidad de transformar el bienestar en un parámetro tangible y gestionable”, remarcó.
Para Day, “más que una etiqueta, la certificación WELL es un sistema de gestión del bienestar. Nos permite ajustar y optimizar los entornos para mejorar los parámetros biológicos de quienes los habitan o trabajan allí. Esa es, en definitiva, la verdadera evolución del diseño: pasar de lo estético a lo medible, del discurso a la evidencia”.
Más edificios que marcan el camino
Otro caso paradigmático es el edificio corporativo de Edisur, en Córdoba, desarrollado junto a Green Group Sustainability. Posee 14 salas de reunión, terrazas verdes, mobiliario ergonómico, iluminación natural en el 90% de las áreas y políticas de alimentación saludable. Promueve productividad, conexión humana y bienestar integral.
Por su parte, el edificio Citicenter de Citibank en Buenos Aires fue el primero en el país en alcanzar la categoría Platinum. Entre otros méritos ambientales, recupera 500 litros diarios de aguas grises, logró 85% de satisfacción térmica y recicló 500 kg de residuos, equivalentes a 10.000 botellas plásticas.
Cuenta con doble vidriado hermético para garantizar confort acústico, climatización sectorizada, 2 terrazas verdes, 2.400 m² de césped y 300 plantas interiores. También ofrece capacitaciones y programas de salud mental y seguridad vial, en alianza con diversas instituciones.
Utiliza mobiliario ergonómico y adaptativo, e incorpora espacios como salas de lactancia para facilitar la armonía entre la vida maternal y el desempeño laboral. Su entorno urbano aporta accesibilidad, conectividad y calidad ambiental externa, factores que mejoran el bienestar y el desempeño del edificio. En todo el mundo, Citibank tiene 36 proyectos WELL.
Beneficios concretos
“WELL abre un nuevo paradigma: diseñar no solo para la eficiencia del edificio, sino para la salud de quienes lo habitan. Es un salto de calidad que cambia la forma en que concebimos los espacios”, explicó Sohrab Yazdani, director de Green Group Sustainability.
Micaela Smulevich, cofundadora de la consultora, agregó: “La innovación en real estate hoy pasa por la experiencia humana. WELL ofrece un lenguaje común que integra diseño, ciencia y negocio, y permite diferenciarse en un mercado cada vez más competitivo”.
Fuentes del sector sostienen que los beneficios son concretos: los edificios WELL logran 28% más satisfacción de parte de sus ocupantes, menor ausentismo y mejoras cognitivas. Además, alcanzan primas de alquiler del 4 al 7% y atraen más rápido a inquilinos de alto perfil.

