Los 5 cambios de alto impacto que transformarán a fondo el negocio inmobiliario

Los 5 cambios de alto impacto que transformarán a fondo el negocio inmobiliario

El proyecto de ley que impulsa el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, propone la transformación más profunda del corretaje inmobiliario argentino en décadas. El eje conceptual de la reforma es preciso: el corretaje dejaría de ser considerado una profesión regulada para pasar a ser un servicio de intermediación comercial. A partir de esa redefinición jurídica, la iniciativa elimina buena parte de las restricciones vigentes y abre el mercado a una competencia más amplia, con impacto directo sobre colegios, corredores, inmobiliarias, plataformas digitales, franquicias y consumidores finales.

Los cinco cambios centrales del proyecto son: la eliminación de la matrícula obligatoria y del requisito de título universitario para ejercer el corretaje; la conversión de los colegios profesionales en asociaciones civiles de adhesión voluntaria sin facultades regulatorias ni disciplinarias; la eliminación de las restricciones territoriales que hoy impiden operar en distintas provincias sin múltiples inscripciones; la liberalización de honorarios y comisiones, que pasarían a acordarse libremente entre las partes; y la redefinición del modelo de negocio inmobiliario, que abriría el mercado a plataformas tecnológicas, proptech, fintech, marketplaces y otros actores que hoy operan en los márgenes del sistema.

Mariano García Malbrán, presidente de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI), respaldó la reforma con una lectura directa sobre las causas del estancamiento del sector: “Si el mercado inmobiliario tiene algún retraso en su evolución, se debe esencialmente a los colegios inmobiliarios. La colegiación debería ser voluntaria y no obligatoria.” Para García Malbrán, la desregulación favorecerá una mayor competencia y la incorporación de nuevos modelos de negocio que el sistema actual no puede alojar.

El debate define algo más que una reforma normativa: establece qué tipo de mercado inmobiliario tendrá Argentina en los próximos años. Si la iniciativa obtiene respaldo legislativo, el impacto alcanzará a todos los actores de la cadena desde los profesionales independientes hasta los consumidores que compran, venden o alquilan una propiedad.

Fuente: iProfesional — Leé la nota completa