En un escenario económico que desafía las lógicas tradicionales, y contra todo pronóstico, Argentina se ha convertido en el lugar donde se requieren menos salarios para adquirir un departamento de dos dormitorios de 70 m², si lo comparamos con otros países.
La afirmación parte de un precio total estimado de USD 126.000 para una unidad estándar en la Ciudad de Buenos Aires. Si se toma el ingreso promedio informado por el índice RIPTE de mayo de 2025 (unos $1.428.661) y se lo convierte al tipo de cambio paralelo vigente, el resultado es un salario equivalente a USD 1.078.
La Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (RIPTE) es un indicador salarial de naturaleza previsional elaborado por la Subsecretaría de Seguridad Social que precisa la remuneración promedio sujeta a aportes al Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que perciben los trabajadores que se encuentran bajo relación de dependencia y que han sido declarados en forma continua durante los últimos 13 meses, tanto en el sector público como en el privado.
Salarios: valores de referencia
Siguiendo con los valores de referencia, y bajo la hipótesis teórica de destinar el 100% del ingreso al ahorro para la compra, en nuestro país serían necesarios 117 sueldos —unos 9,7 años— para alcanzar el valor total de la propiedad. Por supuesto, que se trata de un ejercicio hipotético ya que casi ningún argentino puede ahorrar todo su sueldo y el ahorro en valores salariales como el analizado es prácticamente nulo.
De todos modos, la comparación con otras capitales y grandes ciudades de América Latina y el mundo revela que, en la mayoría de los casos, la relación es sensiblemente más exigente: en Santiago de Chile, por ejemplo, se requieren 289 sueldos; en Lima, 233; en Bogotá, 239; y en Montevideo, 215. Incluso en Nueva York (166 sueldos) o París (192 sueldos), donde los ingresos promedios son significativamente más altos que en Argentina, la cantidad de salarios necesarios supera a la del cálculo realizado para Buenos Aires.
“Este resultado responde a una coyuntura atípica: mientras el dólar blue se mantuvo prácticamente estable en los últimos 24 meses, los precios de las propiedades en dólares han tenido leves subas pero continúan en niveles de costo de oportunidad, tras una caída superior al 40% en la última década”, asegura Mariano García Malbrán, presidente de la Cámara de Empresas de Servicios Inmobiliarios (CAMESI).
Precio promedio de cierre en operaciones hoy
En abril de este año, por ejemplo, el precio promedio de cierre en operaciones de compraventa para departamentos usados en la Ciudad de Buenos Aires fue de USD 2.078 por metro cuadrado. Si bien ese valor marca una recuperación sostenida, aún permanece un 4,85% por debajo del registrado en enero de 2020, cuando comenzó la serie histórica del índice. Según el informe Índice de Precios de Cierre –que elaboran de forma conjunta la Universidad del CEMA, Re/Max Argentina y Reporte Inmobiliario–, la diferencia entre el precio publicado y el valor efectivo pactado fue de 4,29%, una brecha que se achicó de manera progresiva en los últimos 13 meses.
“El desfase entre el tipo de cambio y la cotización histórica de los inmuebles en la Ciudad de Buenos Aires genera una ventana que, desde una óptica patrimonial y comparativa, posiciona al mercado argentino como uno de los más accesibles de la región para quienes cuentan con ingresos dolarizados o para inversores extranjeros”, recalca García Malbrán.
Es de destacar que en los últimos meses ha habido un crecimiento exponencial en operaciones compra y venta de inmuebles por parte de extranjeros. De cualquier manera, lo cierto es que la mayoría de los argentinos cuentan con una baja capacidad de ahorro en los hogares, poseen un acceso con dificultades al crédito hipotecario (las tasas están subiendo) y la inflación en pesos va en aumento. Esas variables dificultan que el dato se traduzca en un incremento masivo de operaciones. Pero, para el inversor o comprador que puede dolarizar su ingreso, el actual es uno de los momentos más favorables en términos de relación ingreso-precio en las últimas décadas.

