Los jóvenes herederos de familias con tradición en el segmento, y los que no lo son, están redefiniendo el mercado de real estate en Argentina.
Las nuevas generaciones de compradores de propiedades combinan valores tradicionales con una mirada más flexible y experiencial. “Los jóvenes que son herederos de emprendimientos de real estate ya no buscan únicamente repetir el modelo de sus padres. Conservan la visión patrimonial, pero suman una identidad propia basada en la experiencia, la tecnología y el bienestar. Esa síntesis es la que definirá el mercado en los próximos años”, afirmó Francisco Bosch, Co-Founder de Miranda Bosch.
Esa tendencia que tiene un fuerte eje en el estilo de vida se verifica aún con mayor contundencia entre los millennials y centennials sin ancestros en la actividad del real estate.
Qué buscan las nuevas generaciones que antes no era prioridad
Según un estudio de la consultora inmobiliaria CBRE, los millennials representan el 30% de la población en Latinoamérica y el Caribe, y se espera que esta cifra aumente al 40% en 2030.
Entre las principales demandas de estos compradores, diversos analistas de la actividad destacan:
- Diseño moderno y luz natural: prefieren propiedades con estética contemporánea, grandes ventanales, amplitud y fluidez espacial. Ansían espacios abiertos que fomenten la conectividad entre áreas sociales y cocinas integradas que ofrecen versatilidad.
- Eficiencia: hoy la sustentabilidad pesa tanto como la ubicación; buscan sistemas de bajo consumo energético, terrazas verdes y materiales eco-friendly. Pero la sostenibilidad pretendida es con diseño y estilo, por ejemplo con paneles solares y equipamiento para la gestión de residuos.
- Tecnología integrada: automatización, cerraduras inteligentes, climatización remota y conectividad total. La tecnología es fundamental para los millennials, quienes pretenden viviendas equipadas con soluciones innovadoras para una vida más cómoda.
- Amenities que acompañen su día a día: anhelan gimnasios con equipamiento profesional, espacios de coworking, zonas comunes para encuentros sociales y áreas verdes que permitan desconectar.
- Flexibilidad por sobre la formalidad: menos interés en ambientes rígidos y más en espacios que puedan mutar según la etapa de vida en la que cada uno se encuentre. Se desea el co-living, con comunidades vibrantes y espacios compartidos.
Pilares sólidos
La diferencia más marcada está en la motivación: mientras generaciones anteriores privilegiaban la estabilidad y la permanencia, los jóvenes hoy buscan propiedades que puedan acompañarlos en distintos momentos de la vida.
Quieren una casa como ellos: dinámica. Y sobre todo que vaya más allá de una propiedad, que se traduzca en una experiencia que represente su identidad, su forma de trabajar, de moverse y de socializar.
Sin embargo, pese a la evolución de las preferencias, entre los jóvenes que continúan la tradición familiar en real estate hay algunos pilares que se mantienen. Por ejemplo:
- Ubicaciones consolidadas y seguras: barrios clásicos, con oferta cultural y estabilidad a largo plazo.
- Calidad constructiva y materiales nobles: siguen valorando lo que “dura”, lo que tiene historia y lo que preserva su valor con el tiempo.
- La visión patrimonial: la idea del ladrillo como resguardo financiero y legado familiar se transmite de generación en generación.
Real estate, resguardo de valor
El 60% de los millennials en Latinoamérica está dispuesto a pagar más por una vivienda que cumpla con sus preferencias. Y de acuerdo con una encuesta realizada por el portal Zonaprop, el 68% de las personas que viven en Argentina y tienen de 18 a 41 años invertiría en un inmueble si tuviera la posibilidad.
Es decir, los jóvenes usan su dinero para viajar o darse pequeños gustos, pero no por elección.
De hecho, el informe señala que el 94% de los consultados consideró que el real estate es un resguardo de valor, pero solo el 15% cree que con ahorros y esfuerzos es posible alcanzar la meta.
Estos datos se condicen con el informe de mercado inmobiliario e índice de salario real realizado por la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), que en un reciente reporte señalaba que en la ciudad de Buenos Aires hacen falta 5,5 sueldos para acceder a un metro cuadrado de un inmueble nuevo y 4,7 para un m2 de una vivienda usada.
La encuesta realizada por Zonaprop reveló también que apenas el 10% de los consultados es propietario. Aquellos que son dueños se dividen entre quienes compraron (32%) y heredaron (68%). Y de los que adquirieron un inmueble, la mayoría lo hizo con sus ahorros (67%) o con un crédito hipotecario (22%).
Además, mostró que entre los principales desafíos que enfrentan los que aspiran a comprar un inmueble está encontrar precios relativamente bajos (70%) y contar con la documentación necesaria (57%). Le siguen dar con una ubicación segura (30%) y que la unidad esté en buenas condiciones (28%).

